En mi vida siempre han habido planes, a corto o largo plazo, uno de tantos que he tenido o que me propuse, fue ingresar a la UIS; en el bachillerato soñaba con ingresar a esa universidad, solo a esa, nos visitaban varias instituciones promocionando sus carreras, las oportunidades de pago que nos beneficiaría si aceptabamos ingresar, pero no, yo solo quería la UIS, pues era la que siempre había escuchado mencionar por mis primos mayores y mis papás, decían: -si quieren ser alguien en la vida tienen que pasar a la uis, es la de los pobres, acomódense a ella -obvio no había duda de que era la mejor, pero como todo adolecente, yo soñaba con estar en el espacio o habriendo cuerpos y separando sus partes, cosa que no era nada mal para mi mamá, sino que ella sabía que eso no lo había en la UIS, entonces la idea era mirar las opciones que me ofrecía la univerdidad y así tomar una buena decición sobre qué quería estudiar, en fin ,así lo hice y aquí estoy, en la UIS, en ese gran palacio que siempre soñé, como en los castillos de princesas con los que toda niña añora tener en su infancia, sin embargo, entre buenas experiencias, grandes amigos, maestros y nuevos saberes, nunca faltan los parciales o exposiciones tortuosas, profesores jartos e incluso compañeros fastidiosos que nos complican un poco la vida, aunque son pocos y distantes a mí, claro.
Pero, hay una faceta esencial en esta etapa que considero pertinente compartirles ya que es tan repetitiva y vivida a diario en la ruta hacia la UIS.
Como todos los días me levanto media hora tarde, sin importar si me acosté temprano el día anterior, o si tengo clase a las 6 o a las 8, siempre digo: -ayy 10 minuticos más, hoy no me tengo que bañar el pelo- a tal punto de enojarme cuendo reaxiono y veo que como todos los días ya voy tarde; hasta ahí digamos todo va bien, me alisto rápido y salgo a esperar el bus, en donde comienza toda una aventura de historias, de expresiones, de quejas o felicidades; hoy por lo menos, al llegar a la parada fue rápido que pasó el bus, por suerte alcancé a cojer puesto, lo que facilitó que no me incomodara con el- por favor colaboren si, corranse más para atrás, ahí hay campo, señora colabore,colabore- y la otra voz que responde- no pues, póngale segundo piso señor, no ve que no hay más campo pa' donde quiere que coja, mire, mire que no quepo más- y esas voces que apoyan- sí, sí, ja que tal como él no es el que va acosado- otros van escuchando música, entre dormidos, hablando por celular o simplemente pensativos, el viaje se compone cunado se sube el vecino de otro pasajero y comienzan a adelantar agenda, incluyendo el chisme sobre la niña de la familia que salió embarazada, el marido que nada que consigue un buen empleo, pero: -ahí vamos mija así sea con una aguepanelita nos acostamos y lo necesario no nos falta, así transcurre todoo el recorrido y de fondo OLÍMPICAAAA GO-ZA-TE-LAAAA, SE SIENTE DICIEMBREEE... y yo...ni me queda tiempo de pensar en qué salon es que tengo la clase o de alistar el carné para ingresar a la universidad.
Cuando por fin me bajé, dige: uish esta gente si que desespero- y reflexiono: no todo resultó ser tan mágico en la UIS, más de una hora de recorrido y además con esa plaza de mercado ahí dentro, sin ofender a quienes se dedican a esa labor, entré a la universidad y poco a poco me fui calmando, reencontrándome con migo misma y deseando que la clase a la que voy esté chevere, que todo me salga bien, a tal punto de engrandecerse mi pasión por la universidad, sentir ganas de estudiar y confirmar la buena desición que tomé al ingresar a esta universida, así termina uno de los tantos viajes que tengo diariamenta hacia la uis.
lunes, 26 de septiembre de 2011
miércoles, 24 de agosto de 2011
JOAN FERRES
Ø La sociedad constantemente se modifica en cuanto a cultura, pero dicho cambio parece no aplicarse en las escuelas, dicho cambio va entrelazado con los medios de comunicación. De ahí surge la cultura del espectáculo, en done se debe dar la popular para así llegar a las clases.
Ø Gracias al interés por la iconicidad, la imagen en estos días tiene un alto valor de importancia por el mundo visual, aunque en la escuela no se considere aún así.
Ø En las nuevas generaciones hay un amplio interés por la simultaneidad de la cultura, lo esencial, lo intuitivo, en donde se exijan pensamientos frescos.
Ø Desear es la vitalidad del hombre, ya que le permite reflexionar sobre el pensamiento.
Ø La televisión degrada esa reflexión del pensamientos “sustituir la palabra por la imagen es volver al mono.” se habla del detrimento de lo racional, de la lógica de la prisa y de que la prioridad de lo emotivo reduce la capacidad racional, reflexiva y crítica.
Ø Es necesario mostrar al estudiante la diferencia entre lo emotivo y lo racional pues es necesario que se alejen de los sentimiento para así poder generar reflexiones.
Ø Se debe pensar en una dicotomía entre el esfuerzo desde el placer o el esfuerzo para llegar al placer,
Ø Lo esencial para abordar los conflictos de las escuelas es abordar el lenguaje desde la creación de los mensajes, en donde se puedan dar vivencias de la vida real.
Ø Método de la televisión en el aula como herramienta que motiva los temas una oportunidad para conseguir la complicidad de los estudiantes generando interés por el tema.. integrar estos materiales en un proceso didáctico.
Ø El contexto de la escuela debe ser capaz de reconocer el funcionamiento social y trabajar con base a su lógica para en vez de profundizar las desigualdades, cambiarlas.
lunes, 22 de agosto de 2011
CONSTRUCCION DEL AVIÓN
Son las siete de la mañana del 21 de agosto del año 2011 y me dispongo a construir un avión con el objetivo de hacer que éste vuele, para ello compré dos pliegos de papel ceda y un palo de balso, de ancho medio centimetro.
posteriormente, dibujé el croquis de un avión sobre el papel, ya unida las dos partes, para así fragmentar varias partes del avión en el papel; las alas quedaron devididas en un mismo tono del papel y la cabeza y la cola en otro.
siendo ya las 9 de la mañana con la ayuda de mi papá extendí las partes ya cortadas, para así darle soporte con el palo de balso, como compre solo uno, las partes debían ser pequeñas; cabe aclarar que el modelo que estoy siguindo es con base en una cometa, aprovechando que estamos en su mes.
Teniendo ya cada parte del avión sostenida por el palo de balso, uní cada extremos de los palos .
Finalmente a las 12:10 hice algunas perforaciones en las alas para que al lanzar el avión al aire entraran y él pudiera volar, pero como imaginarán fue un intento fallido, aunque muy divertido...
posteriormente, dibujé el croquis de un avión sobre el papel, ya unida las dos partes, para así fragmentar varias partes del avión en el papel; las alas quedaron devididas en un mismo tono del papel y la cabeza y la cola en otro.
siendo ya las 9 de la mañana con la ayuda de mi papá extendí las partes ya cortadas, para así darle soporte con el palo de balso, como compre solo uno, las partes debían ser pequeñas; cabe aclarar que el modelo que estoy siguindo es con base en una cometa, aprovechando que estamos en su mes.
Teniendo ya cada parte del avión sostenida por el palo de balso, uní cada extremos de los palos .
Finalmente a las 12:10 hice algunas perforaciones en las alas para que al lanzar el avión al aire entraran y él pudiera volar, pero como imaginarán fue un intento fallido, aunque muy divertido...
domingo, 21 de agosto de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
¿POR QUÉ NO SE LEE?
Muchos recordamos nuestro aprendizaje de lectura como algo jarto, que nos producía aburrimiento, cansancio, llanto, pues encontrábamos gran dificultad a la hora de enfrentarnos con cartillas impuestas por el maestro, ese sentir desagradable repercute de que en un mañana no nos interesemos por la lectura y nos dediquemos a la televisión o a los medios tecnológicos como única fuente de distracción y de adquirir conocimientos. Por ello, terminamos haciendo lo que hizo Pinocho vender su cartilla a la primera distracción que se nos pone en frente, ya que no valoramos aquellos libros con los que crecimos, bien o mal, a nivel académico.
Sin embargo, el niño o el alumno no es el culpable de que haya ese choque frente a la lectura, la culpa recae en esa primera interacción que éste tuvo con su maestro y con los libros que le asignan a leer, o en el caso de que su primera interacción esté relacionada con su familia, el modo como sus padres la guían,”si el niño le gustan sus maestros va aprender con interés y rápido y si es malo su aprendizaje repercute“[1]
Otro factor esencial a la hora de aprender a leer está relacionado en cómo son esas cartillas con las que aprendemos a leer, si las palabras que la forman son difíciles de concebir, si el diseño no es mágico, carente de imágenes, es muy probable que no atrape el interés del niño, haciendo que éste no se motive a leer.
Además, si tan solo recordamos las lecturas con las que aprendimos a leer, somos consientes de la falta de sentido que encontrábamos en el contenido de las historias o de las frases que debíamos repetir para aprender a leer o a escribir.
Si deseamos un futuro para los niños dotados de conocimientos debemos valorar el primer encuentro que como maestros tenemos con ellos, aún más, consientes de las cartillas, los libros que seleccionamos a la hora de preparar el programa y lo más importante, si el contenido y la forma son verdaderamente significativos para ellos en el contexto en que están situados.
[1] Boletín Cultural y Bibliográfico Número 6, Volumen XXIII, 1986. [En línea] www.banrepcultural.org
lunes, 4 de abril de 2011
LA ENSEÑANZA DE LA LECTURA
[1]
Por lo general nuestras primeras palabras las pronunciamos en nuestro primer año de vida gracias a la ayuda de nuestros seres paternos: tete, mama, papa, así sucesivamente vamos repitiendo lo que escuchamos, sin darle sentido, hasta construir palabras, frases, oraciones que nos van ayudando a conocer el lenguaje en que nos movemos.
Entonces, nuestra atención debe basarse en cómo se está construyendo esa primera experiencia tan determinante en el alumno; analizando mi propia experiencia no tardo en recordar cómo nació ese sentimiento de repudio al tener que haber leído libros tan complejos, sin sentido que me hacían pensar “eso para que me sirve en la vida”, pero cuando me encontraba con textos sobre la formación de los planetas, de la erupción de un volcán, de inundaciones, cautivaban mi interés a tal punto que solo consideraba buenos textos los que giraban en torno a esos temas, y los otros fastidiosos de trabajar, lo cual lo hacía bajo el sentimiento de la obligación.
Esta problemática se fundamenta en el poco o nulo interés que despiertan esos libros en el niño, que solo tiene como fin distraerlos o matar tiempo, en vez de llevarlos a conocer un mundo diferente al de su familia o el de la escuela, haciendo que con el tiempo, en años posteriores, no dediquen tiempo a la lectura y no valoren la importancia que tiene en su proceso instructivo.
Otro factor que ocasiona esta crisis en la lectura es el método empleado por el maestro, que se dedica al desarrollo de habilidades lectoras, en vez del desarrollo al deseo por la lectura, siendo una idea errónea por la que pasan la mayoría de los alumnos o también, esa falta de interés se refleja como consecuencia al papel que asumen los padres con los mismos textos, claro hay casos en que la dificultad es ocasionada por trastornos neurológicos, pero no son tan numerosos como los mencionados anteriormente.
La falta de amor e interés hacia la lectura se vive actualmente, incluso a mí me tocó vivirlo, pero no nos podemos quedar ahí recordando y reflexionando solo en ello, sino buscar el método apropiado para no emplearlo con nuestros futuros alumnos, dejar que ellos participen en la selección de los libros que se les propone leer y de la misma manera, guiarlos para que así se vean identificados con estos.
jueves, 24 de marzo de 2011
BIOGRAFÍA SOBRE MI EXPERIENCIA CON LA LECTURA
Nuestra formación, gustos, pasiones son despertados a medida que vamos construyendo nuestros procesos cognoscitivos, muchos de ellos, considero, se van formando en nuestros hogares bajo la compañía de ese ser amado, que no se despega ni un momento de nuestro lado, que vive y muere por nosotros día a día, desde que nos lleva en su vientre y todavía aún más, en el momento en que decidimos buscar nuestro propio vuelo; esos intereses que motivan la compañía de nuestra madre son significativos en un mañana y de la misma manera, son reflejados en nuestra personalidad, sin embargo, muchas veces no son los más apropiados.
Ese es mi caso, aunque dejo claro el amor fundamental que me ha rodeado por parte de mis padres, quienes me han educado en una familia basada en el respeto y la responsabilidad, sin embargo, se ha puesto en práctica ese dicho: "de lo que recibo doy", mi madre creció viendo novelas y de la misma manera crecí yo, en donde el momento en que no lo hacía el juego indicado para llenar ese espacio era actuar, imaginar lo que en ellas se vivía, pero nunca optar por buscar un libro, palparlo, analizar qué había en él; así llegué a la escuela, Concentración Dangond, caracterizada por la sistematización de conducta, de la presentación, en donde aún se me era desconocido saber que tenía un libro, cómo era, qué podía llegar a lograr en mí para que mis primos mayores, los ya titulados me dijeran tanto: "el éxito de la vida se encuentra en la lectura", pero para mí eso era insignificante, el entorno que me rodeaba no lo exigía, entonces consideraba: ¿para qué me complico la vida con ese bloque de hojas?.
Estando ya en el colegio, " Instituto de educación media diversificada INEM", cambió un poco el panorama, ya mis profesores comenzaron a señalar la problemática que se vivía con la lectura, ya que no era vivida por nosotros los estudiantes, ahí descubrí que no era un problema sólo mío, sino también, era el de todos, a ninguno nos gustaba leer, entonces: qué hacemos para las tareas, cómo respondemos el taller, llegando a la conclusión más obvia: alquilar la película, de esa manera cumplí con mis obligaciones por mucho tiempo, porque eso era para mí una obligación.
Con el tiempo, aproximadamente en décimo o en undécimo, comencé a descubrir la pasión que hay detrás de un cuento, de conocer el drama que viven los personajes de una tragedia, de ver el amor, las aventuras, las discusiones al conocer una novela, pero ya no por medio del televisor, sino sumergirme en las letras de un libro, eso me llevó a releer o mejor, leer de verdad, a conciencia esos libros que me exigían mis maestros en los años anteriores, y a aprender la experiencia tan maravillosa de conocer otros mundos, de pronto irreales, imposibles de lograr, pero que despejan mi mente y me ayudan a saber valorar lo verdaderamente significativo y lo cual si se merece mi mayor dedicación.
Así es como llegué a enfrentarme a un libro, a desmenuzarlo y amar lo que en él se vive.
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